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Cómo preparar el contenido de tu sitio web (guía práctica para pymes)

Textos, fotos, logo, datos prácticos: qué reunir antes de lanzar un proyecto de sitio web. Una guía concreta para evitar idas y vueltas y ganar semanas.

Lo que más retrasa un proyecto de sitio web casi nunca es el diseño ni el desarrollo. Es el contenido que falta: el texto de la página «acerca de» que se promete «para la semana que viene» desde hace un mes, la foto que todavía hay que tomar, el logo que solo existe en baja resolución en una vieja tarjeta de visita.

Esto es lo que hay que reunir antes de lanzar tu proyecto, para que el desarrollo avance sin esperar por ti.

Por qué preparar el contenido lo cambia todo

Un desarrollador puede construir la estructura de una página sin el contenido final, pero no puede rellenarla. Mientras el texto y las imágenes no estén listos, el sitio sigue siendo un esqueleto: la maquetación se hace con texto de relleno, las proporciones cambian cuando se inserta el contenido real, y a menudo hay que rehacer ajustes.

Un proyecto donde el contenido llega desde el principio avanza en orden: estructura, luego maquetación, luego publicación. Un proyecto donde el contenido llega con cuentagotas se estira durante meses, con recordatorios de ambas partes. La diferencia entre los dos casi nunca depende de la complejidad técnica: depende de lo que está listo antes de empezar.

Los textos: qué escribir para cada página

No hace falta ser escritor. Lo importante es tener las ideas puestas en orden, página por página, para que el desarrollador no tenga que adivinar lo que querías decir. Detallo las páginas en sí en mi artículo sobre las páginas imprescindibles de un sitio web — esto es lo que hay que preparar para cada una:

  • Inicio: una frase que diga qué haces y para quién, en claro, sin jerga.
  • Servicios: para cada prestación, la necesidad a la que responde, cómo la abordas y qué obtiene el cliente al final.
  • Acerca de: tu trayectoria en pocas líneas, qué te llevó a este oficio, qué te distingue.
  • Contacto: nada que redactar aquí, pero tus datos exactos deben revisarse antes de enviarlos.

Un buen truco: di estos textos en voz alta, como si le explicaras tu oficio a un cliente por teléfono, y luego escríbelos. El resultado siempre suena más natural que un texto pensado directamente para «sonar escrito».

Las fotos: la calidad antes que la cantidad

Las imágenes suelen ser lo más difícil de reunir y, sin embargo, son lo que le da al sitio su seriedad, o su aspecto amateur.

Algunas pautas simples:

  • Fotos reales antes que imágenes de banco, siempre que sea posible. Una foto real de tu taller, de tu equipo o de tus trabajos genera más confianza que una imagen genérica que aparece en otros diez sitios.
  • Buena resolución: evita fotos tomadas con poca calidad o ya comprimidas por WhatsApp. Una foto demasiado pequeña o pixelada perjudica de inmediato la percepción del sitio.
  • Un estilo coherente: unas pocas fotos con el mismo espíritu valen más que una mezcla de estilos y formatos.
  • Para el inicio, una imagen fuerte suele bastar; no hace falta multiplicar las variantes.

Si todavía no tienes fotos utilizables, planea una sesión con el teléfono en pleno día, cerca de una ventana: la luz natural resuelve la mitad de los problemas de calidad.

El logo: el formato correcto evita muchos retoques

El logo suele plantear un problema simple: solo existe en un formato inadecuado para la web. Un JPEG de baja resolución recuperado de una vieja factura no se agranda bien y se pixela en pantalla.

Lo que idealmente hay que aportar:

  • Un archivo vectorial (SVG, AI, EPS) que se adapta a cualquier tamaño sin perder calidad.
  • Una versión con fondo transparente (PNG o SVG), útil para integrarlo sobre un fondo de color.
  • Si es posible, una variante clara y una variante oscura, para adaptarse a los distintos fondos del sitio.

Si no tienes ninguno de estos formatos, o directamente no tienes logo, dilo con antelación. Es un punto que conviene prever y no descubrir en el momento de la integración, ya que puede requerir rehacer rápidamente el logo antes de usarlo en el sitio.

Los datos prácticos que no hay que olvidar

Son los detalles que hacen que un sitio funcione de verdad, a menudo reunidos al final aunque toman cinco minutos:

  • Datos de contacto completos: teléfono, correo, dirección si recibes público.
  • Horario de apertura, si aplica.
  • Enlaces a tus redes sociales activas (sin necesidad de listar las que ya no gestionas).
  • Información legal: forma jurídica, número de registro, necesarios para el aviso legal.
  • Algunas reseñas de clientes, si ya tienes: pesan más que cualquier texto de presentación.

La checklist antes de empezar

Un proyecto que arranca con esta lista ya reunida suele ganar varias semanas en el calendario:

  1. Un texto para cada página (inicio, servicios, acerca de).
  2. Entre cinco y diez fotos reales, en buena resolución.
  3. El logo en archivo vectorial, o el acuerdo para rehacerlo.
  4. Datos de contacto, horario y aviso legal actualizados.
  5. Algunas reseñas de clientes existentes, si las hay.

Nada de esto necesita ser perfecto. El objetivo no es tener un contenido impecable antes de empezar, sino tener con qué trabajar: los ajustes de redacción se hacen muy bien una vez el sitio ya está en marcha.

Hablemos de tu proyecto

¿Todavía no tienes reunido todo este contenido? No es un problema para empezar: te voy indicando lo que falta sobre la marcha, y parte de ello se puede preparar en paralelo al desarrollo.

Envíame un mensaje describiendo tu proyecto: vemos juntos qué está ya listo y qué queda por reunir, incluso antes de hablar de presupuesto.